Periódico digital El Mundo
El partido del Pueblo Trabajador (PPT) plantea la
plena igualdad de todos los seres humanos. Adoptamos todas y cada una de
las partes de la Declaración Universal de Derechos Humanos, aprobada
por las Naciones Unidas en 1948. En esa dirección, rechazamos cualquier
tipo de discrimen y promovemos que los componentes de la comunidad
LHBTTIQ deben tener todos los derechos que el resto de la población. No
puede ser de otra manera ya que contamos en nuestra organización con
gente muy valiosa que forma parte de este sector. Compartimos sus
reclamos, participamos de sus actividades reclamando igualdad y respeto.
Junto a estos, hemos elaborado la parte del programa que explicamos en
el presente escrito.
De ahí que resulte inconcebible, la pretensión del partido de gobierno por revivir la Resolución 99 que pretende negarle los derechos a las parejas del mismo sexo, así como a las parejas heterosexuales que conviven sin casarse al querer elevar a rango constitucional el matrimonio entre hombre y mujer. Detrás de ese planteamiento de carácter fundamentalista se esconde la justificación para poner en práctica todo tipo de discrimen. Peor aun, se puede utilizar por cualquiera para justificar la comisión de crímenes de odio, que han sido altamente repudiados por nuestra sociedad.
Es imprescindible poner en práctica una visión integral que vaya combatiendo el discrimen y el odio desde sus raíces. Es obligatoria una revisión del currículo escolar a tono con las necesidades de toda la comunidad. La persona que aspiramos a desarrollar debe ser una alerta, consciente, activa y que pueda sumir posiciones de liderato en la lucha por una sociedad justa, libre, democrática, solidaria y sustentable. Promovemos una sociedad libre de discrimen por razón o perspectiva de género, nacionalidad, raza, identidad de género u orientación sexual. Planteamos la erradicación de la violencia machista, que en última instancia pretende perpetuar la subordinación de la mujer. Promovemos la coordinación entre la Oficina de la Procuradora de las Mujeres y el Departamento de Educación para atemperar los currículos a una visión de equidad por género e igualdad de oportunidades.
Los servicios relacionados con la salud deben reconocer las particularidades de la comunidad LHBBTIQ para que reciban el servicio y la información de acuerdo a sus necesidades ya sea que se trate de parejas del mismo sexo o heterosexuales que hasta el presente no tengan reconocimiento legal. Estamos contra la discriminación, favorecemos la libertad de conciencia, así como los derechos reproductivos. Cada persona debe tener el derecho a decidir sobre su cuerpo. Postulamos la estricta separación de iglesia y estado, como debe ser en un estado laico. Esta es la mejor garantía para la libertad de culto ya que postula que el gobierno no podrá ser utilizado por ninguna denominación religiosa para imponerse sobre las demás.
Para que esto sea efectivo, se tiene que garantizar servicios de educación, orientación y salud sexual y reproductiva a toda la ciudadanía y el acceso a diversos medios anticonceptivos. La sociedad no puede seguir tolerando la violencia hacia la mujer, los crímenes de odio, el machismo y la homofobia. Para eso es imprescindible eliminar todas las formas de discriminación por motivo de género, orientación sexual e identidad de género. El PPT plantea además que como parte de la erradicación de toda discriminación se reconozca la diversidad de las familias incluyendo la unión legal de parejas del mismo sexo con iguales derechos a las parejas heterosexuales. Creemos en un gobierno que priorice en la garantía de empleo, salarios adecuados, educación, vivienda y otros. Vemos la familia como el primer escenario de la solidaridad. En ese sentido, uno de los valores fundamentales es el respeto a la diversidad. Postulamos la igualdad para todos los amores. La familia puede asumir diversas formas y cada una de ellas debe tener derecho a la adopción de menores.
Promovemos una política pública de perspectiva de género, la cual establece que no se nace hombre y mujer, salvo por las diferencias genitales. Hay que educar a los niños y jóvenes sobre la igualdad de ambos sexos. La igualdad entre los seres humanos no es una mera consigna. Tiene que ponerse en práctica para lograr una sociedad justa, solidaria y democrática. Si vamos a hablar de un cambio, debemos comenzar por ponerlo en práctica desde ahora.
Sabemos que uno de los problemas más graves es el discrimen hacia los sectores marginados, hacia los desposeídos. Sabemos del discrimen hacia los pobres, hacia la clase trabajadora, hacia los negros/as, hacia los extranjeros, hacia diversos sectores políticos y hacia la mujer. Pero también se discrimina hacia las comunidades LHBTTIQ. Si vamos a caminar hacia la plena igualdad, ya es hora de dar los primeros pasos. Es la única forma de llegar a esa meta por una sociedad que abrace la diversidad.
De ahí que resulte inconcebible, la pretensión del partido de gobierno por revivir la Resolución 99 que pretende negarle los derechos a las parejas del mismo sexo, así como a las parejas heterosexuales que conviven sin casarse al querer elevar a rango constitucional el matrimonio entre hombre y mujer. Detrás de ese planteamiento de carácter fundamentalista se esconde la justificación para poner en práctica todo tipo de discrimen. Peor aun, se puede utilizar por cualquiera para justificar la comisión de crímenes de odio, que han sido altamente repudiados por nuestra sociedad.
Es imprescindible poner en práctica una visión integral que vaya combatiendo el discrimen y el odio desde sus raíces. Es obligatoria una revisión del currículo escolar a tono con las necesidades de toda la comunidad. La persona que aspiramos a desarrollar debe ser una alerta, consciente, activa y que pueda sumir posiciones de liderato en la lucha por una sociedad justa, libre, democrática, solidaria y sustentable. Promovemos una sociedad libre de discrimen por razón o perspectiva de género, nacionalidad, raza, identidad de género u orientación sexual. Planteamos la erradicación de la violencia machista, que en última instancia pretende perpetuar la subordinación de la mujer. Promovemos la coordinación entre la Oficina de la Procuradora de las Mujeres y el Departamento de Educación para atemperar los currículos a una visión de equidad por género e igualdad de oportunidades.
Los servicios relacionados con la salud deben reconocer las particularidades de la comunidad LHBBTIQ para que reciban el servicio y la información de acuerdo a sus necesidades ya sea que se trate de parejas del mismo sexo o heterosexuales que hasta el presente no tengan reconocimiento legal. Estamos contra la discriminación, favorecemos la libertad de conciencia, así como los derechos reproductivos. Cada persona debe tener el derecho a decidir sobre su cuerpo. Postulamos la estricta separación de iglesia y estado, como debe ser en un estado laico. Esta es la mejor garantía para la libertad de culto ya que postula que el gobierno no podrá ser utilizado por ninguna denominación religiosa para imponerse sobre las demás.
Para que esto sea efectivo, se tiene que garantizar servicios de educación, orientación y salud sexual y reproductiva a toda la ciudadanía y el acceso a diversos medios anticonceptivos. La sociedad no puede seguir tolerando la violencia hacia la mujer, los crímenes de odio, el machismo y la homofobia. Para eso es imprescindible eliminar todas las formas de discriminación por motivo de género, orientación sexual e identidad de género. El PPT plantea además que como parte de la erradicación de toda discriminación se reconozca la diversidad de las familias incluyendo la unión legal de parejas del mismo sexo con iguales derechos a las parejas heterosexuales. Creemos en un gobierno que priorice en la garantía de empleo, salarios adecuados, educación, vivienda y otros. Vemos la familia como el primer escenario de la solidaridad. En ese sentido, uno de los valores fundamentales es el respeto a la diversidad. Postulamos la igualdad para todos los amores. La familia puede asumir diversas formas y cada una de ellas debe tener derecho a la adopción de menores.
Promovemos una política pública de perspectiva de género, la cual establece que no se nace hombre y mujer, salvo por las diferencias genitales. Hay que educar a los niños y jóvenes sobre la igualdad de ambos sexos. La igualdad entre los seres humanos no es una mera consigna. Tiene que ponerse en práctica para lograr una sociedad justa, solidaria y democrática. Si vamos a hablar de un cambio, debemos comenzar por ponerlo en práctica desde ahora.
Sabemos que uno de los problemas más graves es el discrimen hacia los sectores marginados, hacia los desposeídos. Sabemos del discrimen hacia los pobres, hacia la clase trabajadora, hacia los negros/as, hacia los extranjeros, hacia diversos sectores políticos y hacia la mujer. Pero también se discrimina hacia las comunidades LHBTTIQ. Si vamos a caminar hacia la plena igualdad, ya es hora de dar los primeros pasos. Es la única forma de llegar a esa meta por una sociedad que abrace la diversidad.
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