Por Tamara López Cruz
Candidata a
legisladora municipal PPT en Trujillo Alto
La Constitución del
Estado Libre Asociado de Puerto Rico en su Artículo II Sección 5expresa el
derecho de los puertorriqueños a ¨...una educación que propenda al pleno desarrollo
de su personalidad y al fortalecimiento del respeto de los derechos del ser
humano¨. De la misma forma, existen decenas de leyes estatales y
federales sobre el derecho a la educación: educación regular y educación
especial.
En Puerto Rico el 7.4%
de la población de 0-21 años son niños y niñas con necesidades
especiales. Esos niños y niñas tienen uno o más impedimentos según
definidos por ley. La Ley Núm. 51 de 6 de junio de 1996 define
impedimento como ¨cualquier condición física, mental o emocional que limite o
interfiera con el desarrollo o la capacidad de desarrollo de la
persona¨. A través de los años se han reconocido y estipulado en un
sinnúmero de leyes muchos de los derechos a estos niños y niñas con condiciones
especiales. Cabría preguntarse: ¿hacen falta más leyes? o, si existen
tantas leyes, ¿por qué tantas veces los niños no reciben los servicios y
adecuados y necesarios? ¿Qué pasa con la tan mencionada educación pública,
gratuita y apropiada?
Es irónico
mencionarlo, pero si se violan tantos derechos es porque hay muchas leyes donde
se hgan establecido dichos derechos. De no haber derechos establecidos en
leyes no habría nada que violar. No habría controversia. Habría
injusticia, pero no controversia. En el escenario que tenemos en el
presente hay tanto controversia como injusticia. Hay injusticia cada vez
que se violan los derechos de los niños y niñas y hay controversia cada vez que
los padres de esos niños tienen que salir a dar la lucha para que los derechos
de sus hijos e hijas se respeten. ¿Qué tenemos al final del camino?
Además de unos niños a los que le han violado sus derechos en detrimento de su
bienestar y su futuro y unos padres a quienes le han robado su paz emocional,
su vida y su tranquilidad, ¿qué tenemos? ¿En qué contribuye eso a un mejor
Puerto Rico?
En manos de los padres
y madres de todos esos niños y niñas está conformarse con el sistema que se
tiene o dar la lucha no para que se aprueben más leyes sino que se cumplan las
que ya existen. Pero volvemos a la encrucijada, ¿hacerlas cumplir
cómo? Radicando una querella administrativa todos los semestres.
Yendo al Tribunal de Justicia todos los años. Teniendo más
sentencias como las del caso de Rosa Lydia Vélez, iniciado con mucho éxito por
Servicios Legales de Puerto Rico hace 30 años , o dando la lucha para que el
sistema de gobierno encargado de hacer valer la política pública ya establecida
trabaje de forma eficiente. Es ahí donde está la raíz del problema.
Mientras el estado se limite a hacer una expresión a favor del derecho a la
educación haciendo caso omiso a la acción está violando el derecho establecido
en nuestra constitución y en todas las demás leyes aprobadas
posteriormente.
El problema radica en
las instituciones encargadas de implantar las leyes. En el caso de
educación, el Departamento de Educación está sobrecargado de trabajo.
Tiene una estructura organizacional que no le está funcionando. Esto no
significa que el personal no sirva o sea malo. Simplemente significa que
la estructura no está funcionando y necesitan reestructurarlo. Entre
muchas cosas se necesita un personal debidamente calificado. No
conformarse con los 20m, 25 o 30 años de experiencia de muchos de sus
empleados. Es necesario que reciban la educación continua que bien
establece la Ley 51 y la Ley Que Ningún Niño se Quede Rezagado cuando establece
mantener un programa de capacitación profesional y educación continua de los
recursos humanos.
En manos de los padres
de esos niños de educación especial está el hacer que esas leyes se cumplan sin
tener que pasar una odisea a diario. Es necesario trazar un plan
estratégico con ayuda de esos buenos profesionales que tiene Servicios Legales
en el área de educación especial no para ganar cientos de casos en los tribunales
o en vistas administrativas sino para no tener que llegar a eso. En
respeto a la dignidad del ser humano es lo menos que se puede hacer por
nuestros niños y niñas y por sus padres y madres. Las leyes están
escritas así que manos a la obra.

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminar